lunes, 20 de abril de 2015

Un desafío: diez necesidades

Entre relato y relato, hay mucho para hacer, tanto para aprender y océanos enteros de material de lectura.




Como les he comentado, este es un lugar para intentar aprender a escribir.
Un paso muy importante cuando alquien quiere aprender sobre una determinada disciplina o tema, es buscar información, estudiar y escuchar a los que saben.
También se vale leer artículos y comentarios de otros escritores que tienen experiencia y que les gusta compartirla.
Una de mis preferidas es Gabriella Literaria, a quien pueden visitar siguiendo el vinculo. Es muy divertida y sabe decirte las cosas de una forma muy clara y concisa. Da unos ejemplos muy locos y es imposible no entender lo que trata.
Si visitan su blog, verán que hay de todo un poco (sobre literatura), pero lo que me ha llamado más la atención son sus artículos para escritores.
En ellos habla sobre la forma de escribir correctamente o de utilizar mejor el tiempo frente al papel.
En mi plan de convertirme en escritora y de tenerlos de rehenes partícipes de mi aventura, voy a tratar de poner en práctica estos diez puntos que Gabriella propone y les iré contando qué tal resulta todo.

Vamos a tomar esto como un desafío, a ver si puedo cumplir con estas diez necesidades.
Si hay otro/a escritor/a que se quiera sumar a esta iniciativa, adelante. Cuantos más seamos, mejor, más divertido (y de paso hacemos terapia de apoyo).



Las 10 necesidades básicas del escritor, según Gabriella.


Primero y más importante: 1. Disciplina. 


Se refiere a que tienes que proponerte sentarte a escribir y tienes que hacerlo. Sin excusas.

Dice "Si quieres progresar en esto de escribir, vas a tener que practicar mucho. Vas a tener que escribir muchísimo. Tal vez solo uses luego un 10% de lo que escribas, pero tienes que escribirlo."
Ella recomienda armarse una rutina, fijarse un horario para la tarea y cumplirlo.

Bien, vamos a proponernos algo... digamos que voy a tratar de actualizar este blog tres veces por semana... Por ejemplo: martes, jueves y sábados.
Veremos qué tan bien ando en esto de la disciplina.
(Los que me conocen deben de estar riéndose a carcajadas)

2. Tiempo

Esto, como que resulta un poco obvio. Pero si no tienes tiempo, tampoco sirve de nada imponerse la disciplina de escribir todos los días. Si entre el trabajo, la casa, las tareas, las obligaciones, alguna emergencia y las actividades de índole biológica como comer, bañarse o dormir, ya no te sobra tiempo, entonces ¿cuándo carajo vas a ponerte a escribir?

Gabriella dice: "Esas 10000 horas que se supone que necesitas para alcanzar cierta maestría no se van a hacer solas. Y las 1000 que necesitas para ser mucho mejor que la mayoría, tampoco. (...) Si escribes, aparta un hueco al día solo para ti, solo para escribir (o para corregir, o editar, o lo que necesites)."

¿Escucho un coro de risas allá en el fondo? ¿O es un llanto de lástima hacia mí?
Es cierto, no tengo tiempo y mis intentos de conseguir unos escasos minutos al día no sueles ser muy fructuosos... voy perdiendo en este punto.
No se me ocurre ninguna idea que pueda poner en práctica. Se escuchan sugerencias.

3. Espacio

Se refiere a un lugar propio, dónde poder crear tranquilo y recomienda que sea "preferiblemente sin conexión a internet". Tiene razón, internet distrae y mucho.

¡A este punto ya lo tengo solucionado, incluso desde antes de arrancar con este blog!

Es que antes escribía en la mesa del comedor o de la cocina y apenas me entraba la inspiración y agarraba ritmo, tenía que juntar mis papeles y mi notebook porque era hora de comer...
Así que me compré un pequeñísimo escritorio, lo suficientemente grande como para que entre mi computadora, un cuaderno y un portalápices. Es ese de la foto de la página "Este lugar, mi lugar". ¿Lo ven? Es súper pequeño, pero muy práctico.

¡Una necesidad satisfecha! Eso ya es algo...

4. Una actitud realista

Trata de las expectativas que tenemos cuando comenzamos a escribir.

Dice "Lee y estudia sobre tu oficio, sobre tu mercado. Nadie se hace rico en un día. Nadie es un gran escritor en un día. Échale las horas a tu práctica. Sé consciente de que tardarás mucho en llegar a alguna parte. Sé consciente de que tendrás que sacrificar mucho para llegar."

Supongo que primero habría que plantearse si se escribe por diversión o para llegar a vivir de eso.
No espero ganar mucho dinero con mis novelas, sólo aspiro a contar mis historias y que mucha gente pueda leerlas.

Busco un punto intermedio entre el escritor de oficio y el garabateador de servilletas: quiero escribir bien, para que la gente aprecie la historia que le estoy contando.

No voy a llegar a ser Premio Novel en Literatura, ni una Escritora Superventas, pero espero poder sacar un libro que esté escrito con calidad.
También soy consciente de que aún no tengo la habilidad suficiente para lograrlo, pero espero conseguirlo en un futuro no muy lejano.

Creo que eso puede contar como "una actitud realista".
Otro punto superado.

5. Contactos

Gabriella habla sobre tener tratos con las editoriales, con otros escritores, compartir experiencias, ayudarse unos a otros. Sería algo así como conocer gente, que conoce a otras gentes, que influyen sobre las gentes adecuadas. ¿Es demasiada gente? Pues, sí.
Ella dice "Somos muchos escritores. No hay demasiados editores.Veo a varios amigos, escritores independientes, sufrir esta escaeces.
Cuando uno ya tienen su trabajo terminado y considera que está listo para pasar por la fase editorial, es un punto muy importante a tener en cuenta, pero en mi caso, que todavía no he terminado nada más que un puñado de relatos y un cuento, no es una necesidad apremiante.
Aun así, me gusta el mundo de los libros, en todas sus formas y por eso, siempre que puedo voy a ferias y eventos. Lamentablemente, no vivo en Capital, así que tampoco puedo participar tanto, pero lo hago en forma "virtual", eso debe de servir de algo.
Voy a proponerme "hacer más contactos". Romper de a poco esta timidez y participar más en proyectos ajenos.
¡El  blog tiene perfil de Facebook, búsquenlo, síganlo! Me siguen, los sigo. ¿Así funciona, no?
Después podré decir que he cumplido con este punto.

6. Lectura

No hace falta explicar mucho. Hay que leer, leer, leer y leer.
Gabriella recomienda: "Lee sobre todo a los grandes, para imitar sus patrones y talento. Lee un poquito a los malos, para reconocer sus errores y aprender de ellos. Lee ficción, lee ensayo, lee sobre el acto de escribir."

¡Me encanta leer! ¿A qué escritor no le gusta?

Para cumplir con este punto, voy a abrir una sección de reseñas. Sé que hay muchos blogs que hacen reseñas, pero como la necesidad de leer está dirigida a aprender a escribir, voy a hacer Reseñas para escritores.

Voy a darles mi punto de vista del libro, claro, pero también les voy a contar qué se puede aprender de la forma en que está escrito el libro. De los clásicos, de los nuevos y de libros sobre el arte de escribir, también.

Muchos hablan de leer a los grandes es una necesidad para escribir bien, incluso en este artículo "Para escribir hay que copiar".

Creo que este no es un punto que uno pueda decir "hecho, lo tengo", es algo que se debe hacer día a día. 
He leído cientos de libros, pero pocas veces lo he analizado desde el punto de vista de qué tomo y qué dejo como escritora.
Voy a empezar a hacerlo.
Espero poder dejarles al menos una reseña por semana.

7. Paciencia

"...para escribir todos los días. Paciencia para escribir las partes menos emocionantes. Paciencia para escribir en los días en los que tienes mucho sueño, en los que estás deprimido, en los que tienes mucha prisa. Paciencia para releer y corregir por quinta vez ese cuento que no termina de estar como tiene que estar. Paciencia para ilusionarte y luego fracasar. Paciencia para terminar. Paciencia para empezar de nuevo."

No hay nada más que agregar a estas sabias palabras.

Este blog tiene más de un mes de vida, once entradas, dos comentarios que no son míos y un sólo seguidor... y sigo escribiendo... 

Sí, estoy ejercitando mi paciencia.

8. Conoce tus herramientas.

¿A qué se refiere Gabriella?
"Tus herramientas: tu idioma, la hoja o pantalla en la que escribes, la relación con tu lector, tú mismo."

En resumen: ortografía, gramática, maquetación, interacción y dejar el alma en la historia...
Uf, parece demasiado.

Acá sí que voy a necesitar ayuda de expertos.
Voy a buscar artículos sobre cada tema y, en la medida de lo posible, les compartiré mis descubrimientos y avances.
La misma Gabriella brinda muchos consejos para superar este punto. Vamos a ir estudiándolos uno por uno. 
Si alguien más quiere engancharse en las clases... hacemos "grupo de estudio".

9. Autoestima

Acá perdí.

Denme un momento, voy a buscar esa palabra en el diccionario *abre la página de la RAE, lee el significado y se deprime*

No tengo autoestima, para nada, y menos a la hora de escribir.

Gabriella dice "Porque cuando los demás critican tu obra (y te aseguro que lo harán; si no lo hacen más te vale preocuparte: estás creando algo que no le importa a nadie), tienes dos opciones:

1. Encerrarte en tu cuarto a llorar.
2. Subir la barbilla y mirar a tu ego a la (metafórica) cara y decirle:
“Lo he hecho lo mejor que sé. Y mañana será mejor”.


En mi caso, lo que me preocupa más, es que nadie me critica. Siento que no le importo a nadie, pero hasta ahora no he llorado, sino que trato de tener una actitud positiva y pienso que mañana tendré más práctica y habré estudiado más y por eso seré mejor.

Igual, no estoy segura de que sea "autoestima", sino un ejercicio de paciencia y positividad.

Cuando alguien realmente critique mis relatos, ahí les contaré qué tan bien me ha ido con este punto.

10. Una personalidad obsesiva

Tener una personalidad de escritor obsesivo, no sólo sería estar de acuerdo con los nueve puntos anteriores y cumplirlos. También son obsesivos aquellos que se toman en serio lo de escribir "...si tú te has parado a analizar tu vida y has dicho: sí, merece la pena; si tú también paseas pensando en cómo hablaría o actuaría determinado personaje, si tú tienes que ir corriendo a buscar un papel para anotar una idea durante una conversación cualquiera, si tú también has llorado de emoción con un libro y te has dicho: “yo quiero hacer esto”; si tú también lo has dejado todo de lado, incluso aquello que disfrutas, para dedicarte a la escritura,..."

No sé si algún día cumpliré con este punto, solo el tiempo lo dirá.

Si les pareció útil, pueden sumarse a la idea, compartir o simplemente comentar. Cuento con ustedes.









2 comentarios:

  1. ¡Hola, Gorelia!

    Me alegro muchísimo de que los artículos de mi blog hayan podido animarte y ayudarte un poco más a escribir. Creo que todas las observaciones que haces son muy realistas y prácticas, que es, al fin y al cabo, de lo que se trata.

    No dejes de actualizar el blog, ¡estaré pendiente de tu progreso! :P

    Muchos besos,
    G.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Gabriella. Para mí es muy importante tu opinión. Eres mi modelo a seguir.
      Cuando sea grande quiero ser como tu. (Okey, eso no suena bien) Cuando sea grande en la red y todos me conozcan, quiero ser como tu, así de fresca, original y franca. ;)
      Espero leerte por estos lados.
      Gore.

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