lunes, 12 de octubre de 2015

Reseña: Anatema, de Marcos Llemes

Reseñas para futuros escritores, porque para aprender a escribir hay que leer, leer, leer y leer. "Lee sobre todo a los grandes, para imitar sus patrones y talento. Lee un poquito a los malos, para reconocer sus errores y aprender de ellos. Lee ficción, lee ensayo, lee sobre el acto de escribir."

Anatema: La selva de los tristes


Trilogía: Niños del inframundo #1


Autopublicado


298 páginas


Sinopsis: “Sigvert está muerto. Sus padres no comprenden cómo un niño de su edad pudo cometer suicidio. Nadie lo entiende. Pero Hans, agobiado de sospechas, se propone llegar al fondo del asunto. Tras escudriñar en los cuadernos de su hermano, Hans descubre que Sig ha sido víctima de una fuerza maligna: de algo que quería llevárselo a «la tierra de los niños tristes…» y que al final lo ha conseguido. Así comienza esta historia. Siguiendo unas extrañas instrucciones, Hans abandona el mundo de los vivos y despierta en una enorme selva plagada de peligro, donde grupos de niños luchan por su supervivencia. Hans tendrá que sobreponerse a todas las adversidades y armarse de un equipo de compañeros para cumplir con su objetivo: encontrar a Sigvert en las tierras de la muerte y regresar al mundo donde ambos creen que pertenecen.”

Hola soñadores, este día vengo a saldar mi deuda y presentarles la reseña de Anatema, que había prometido cuando les conté que me había unido a la lectura conjunta.

Los madrugadores que siguen a Huellas de Tinta, ya habrán leído allí mi mini-reseña. Pero saben que en este lugar me doy el lujo de explayarme y volar.

No es mi intención tirar spoilers, pero me siento en la necesidad de compartir con ustedes al menos un resumen de la trama, para poder analizarla. No se preocupen, no voy a develar ningún misterio. 

Si tu deseas develar por ti mismo los secretos de Anatema, o no quieres que te tire el más mínimo indicio sobre la historia, entonces primero ¡léete la novela! y luego vuelves para disfrutar de esta reseña.

Trama y argumento

La historia empieza con una noticia periodística sobre la misteriosa muerte de un pequeño de nueve años. ¿Un desafortunado accidente? ¿Un suicidio? Quizá alguien o algo obligó a Sig a saltar al río. Hans, su hermano de tan solo doce años, revisando una especie de diario, descubre lo que llevó a Sig a estar en el muelle a esas horas de la madrugada, también encuentra la forma de entrar a aquel mundo al que se ha ido su hermanito. Segado por el dolor de la pérdida, Hans decide ir a buscar a su hermano sin tener la más mínima idea de lo que podrá llegar a pasar. Jamás pudo haber estado preparado para enfrentar todas las cosas que le deparaban en “la selva de los tristes”.

Imaginen que afuera de las puertas del Edén reside una gran maldad y que necesita alimentarse. Para ello, busca en el mundo de los vivos niños que están sufriendo; envenena sus corazones con culpa y depresión arrastrándolos hasta el suicidio. Todos ellos, al morir, llegan a las costas de Anatema, la selva de los niños tristes, donde estar muertos no es lo peor que les puede pasar. Está lleno de criaturas crueles y peligrosas, que pueden darles a esos niños la terrible segunda muerte, o incluso una tercera…
Hans en ningún momento abandona la idea de encontrar a su hermano y junto con un particular par de compañeros de viaje, se lanza a enfrentar los peligros de Anatema.

El tema

Los sentimientos son las estrellas de esta obra.
El libro comienza con la tristeza. Creo que los dos o tres primeros capítulos son los que me sacaron lágrimas. Es muy difícil hablar sobre niños suicidas. Es casi un tema tabú en nuestra sociedad. A nadie le gusta pensar en gente depresiva, y mucho menos en niños que sufran tanto como para no soportar vivir. Se supone que los niños son la alegría misma, la llama de esperanza inagotable, la sonrisa del anhelo, el sentimiento de que todo es posible en la vida. Pensar en niños al borde la muerte, es muy fuerte, sea a causa de accidentes, guerras o enfermedades. Pero imaginar a un niño morir por su propia mano, parece irreal.

“Su sonrisa se fue apagando lentamente,
de la forma que lo hace una llama
ante la caricia del viento helado.”

Luego le sigue el temor. Cuando Hans decide ir en busca de su hermano y nada sale como se lo había imaginado. Es el miedo a lo desconocido, a ese mundo irreal y a sus habitantes, algo que se mantiene casi constante.
Quiero destacar la gran imaginación del autor para crear tantos escenarios sombríos. Todo un mundo sumido en la oscuridad, tan solo iluminado por los rayos de una eterna tormenta y plagado de criaturas monstruosas.

Sin duda la lealtad de Hans y el cariño por su hermano, son lo que lo empujan a seguir a pesar de la tristeza y el temor.

Luego descubre sentimientos mucho más profundos, que se vuelven sus armas más poderosas.

En lo personal, me ha marcado mucho el mensaje que me ha llegado sobre el poder del perdón. No piensen en cursilerías de libro de autoayuda, no. Sino más bien, desde la mirada de un niño. Esa facilidad que tienen para hacer amigos, para entrar en confianza, para comprender las faltas ajenas y perdonar. No se dejan dominar por el rencor. Por eso pueden hacer cosas que los adultos no pueden y son más felices. Será que estoy en una situación personal que me lleva a diario a estar rodeada del rencor y el egoísmo de los adultos, sin reparar en el daño que les hacen a sus niños, o peor, echando la culpa de ese daño a alguien más, cerrándose a cualquier tipo de comprensión o solución.
Ojalá los adultos fueran como Hans.

Voz de narración

Está en tercera persona del pasado, con un narrador omnisciente.

Casi la totalidad de la historia está narrada desde el punto de vista de Hans, pero algunas veces el narrador se da el lujo de deslizarse hacia otros personajes y obtener un atisbo de lo que piensan o sienten. 

Los personajes

La particularidad de estos personajes, es que todos son niños, o al menos lo eran cuando murieron. Todos los habitantes de Anatema son niños que han perdido la vida suicidándose, y un estado constante de tristeza es lo que los caracteriza.
Hans es allí la excepción, no solo porque no está muerto, sino porque es el único que tienen en realidad doce años y actúa, piensa y siente conforme a su edad

“De inmediato se percibió la conexión
 entre (…)y (...)  un lazo afectivo que justificaba
 una cantidad de experiencias vividas entre los dos.
En un acto soberbio e infantil,
 Hans se preguntó si la gente
 había reparado alguna vez ese tipo de
 conexión entre él y Sigvert.”

Los demás personajes, actúan y se expresan conforme a la edad de su alma, a la experiencia que han ganado tras siglos de sobrevivir en Anatema, y a la educación y cultura que tenían en su época en la Tierra. Aun así, los que no han alcanzado su segunda muerte, siguen luciendo como niños. 
A algunos los llaman sabios, y con fundamento, porque todo su conocimiento y experiencia. En más de una ocasión me ha pasado imaginarme a Gandalf hablando, y luego recordar que solo “… tenía la apariencia de un refinado chico de once años. Era delgado, de ojos grandes y voluminosa cabellera castaña.

Lo que tomo como aprendizaje

Lo que rescato de esta lectura, lo que más me asombra, es la elaboración de los personajes. No en su aspecto físico, sino más bien en su carácter.
Me ha asombrado lo elaborado que estaba cada uno de ellos, en base a la época en que vivieron, su cultura, y las experiencias vividas después de la muerte. 
Quizá otro autor hubiera cometido el pecado de hacer que todos los niños se comportaran en las mismas formas infantiles, pero Marcos ha sabido demostrar que no todos ellos tuvieron la misma infancia y además, llevan siglos de experiencia acumulada que ha ido mellando su carácter, a pesar de seguir luciendo como niños. 
Pueden ser de la misma edad y de características similares, pero no se expresará igual el que murió en el romanticismo y lleva siglos de sobrevivir en la selva, el que murió durante la época de la guerra fría y se comporta más como un padre que como un niño y el que apenas hace un tiempo estaba en su casa jugando con la Play Station. 

Me encantaría explayarme más sobre este tema, pero no quiero tirar spoilers

Conclusión:
Sé que todo autor suele hacer una ficha para sus personajes, que se centran en el aspecto físico y su carácter, pero muchas veces olvidan que las experiencias de la vida te cambian, que tu historia te define. Que hay muchísimos elementos a tener en cuenta para determinar la personalidad de un personaje y su forma de accionar. 

Odio las historias en que todos los personajes se expresan de la misma manera, con los mismos gestos y actúan igual, o guiados por estereotipos. Como si una misma persona estuviera actuando todos los papeles. ¿No han sentido eso a veces?
Por suerte, este libro dista mucho de cometer alguna de esas faltas.


En fin, disfruté mucho de todos esos niños dotados de profunda melancolía y esta maravillosa historia, llena de aventura y acción, pero también con muchas partes emotivas. 

Si quieren leerla, les aseguro que lo que encontrarán en esta novela es una aventura épica, en un universo sombrío, con monstruos que asechan en pesadillas y también en el mundo real. Conocerán la tenacidad de un niño que hará lo imposible por recuperar a su hermanito. Es un canto a la lealtad y el perdón, con notas tristes que hablan de inocencia, muerte y temor.


Sobre el Autor: Marcos Llemes, es uruguayo y desde su adolescencia comenzó a compartir por la web sus trabajos de manera gratuita, en diferentes foros y plataformas especializadas para la difusión literaria. Publicó Marginado en 2014, su primer novela que salió a la venta en formado digital por Amazon. Co-creador, organizador y colaborador de la Antología Amentia. Actualmente trabaja en su novela “Catatonía, la ciudad de los latentes”, segundo libro de la Trilogía de "Los niños del inframundo".

¿Qué les parece el tema de esta novela?
¿Se animan a darle una oportunidad?
Déjenme su opinión en los comentarios.


4 comentarios:

  1. Me gustó mucho tu reseña, Gorelia. Has destacado muy buen los puntos principales y analizado detalladamente cada parte. Me alegra que te hayas tomado el mensaje como aprendizaje, eso significa que la historia, al menos para ti, no ha quedado en la última página, y como autor no puedo pedir más. :)
    Te lo agradezco muchisimo.
    ¡Un saludo!

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    Respuestas
    1. No, Marcos, gracias a vos por tan maravillosa historia.
      ¡A terminar Catatonía, vamos, que estoy ansiosa por leer! Jajaja.
      Sin presiones...

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    2. Sí! eso! que ella tiene razón! Gracias y a escribir!
      Me encantó la reseña.

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    3. Gracias Lily. Vamos a encerrarlo para que escriba... plan onda Annie Wilkes. Muejejeje... Ok, mejor no.

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